Remuestreo bootstrap para obtener una aproximación precisa de los estimadores en la composición
de nutrientes
Feisy Pérez Amores
Oscar Romero Cruz
Alicia Centurión Fajardo
Volumen: 18
Recepción: 02/12/2025
Número: 2
Trimestre: abril-junio
Aprobado: 18/06/2026
Año: 2026
Artículo original
manejo, la estacionalidad o los procesos de producción introducen una incertidumbre
significativa en el perfil nutricional final de los alimentos. Ignorar esta variabilidad en los
modelos matemáticos de formulación de dietas puede conducir a raciones que, en la
práctica, resulten deficientes en ciertos nutrientes o, por el contrario, contengan excesos
innecesarios, con las consiguientes implicaciones económicas y productivas.
La inclusión de la variabilidad de los nutrientes en el proceso de formulación permite
ajustar las cantidades de cada ingrediente para satisfacer las necesidades del animal
de manera más realista y eficiente. Este enfoque, respaldado por los trabajos de Tozer
(2000), Guevara (2004) y Morales (2012), ha demostrado generar beneficios tanto
económicos como productivos. Al optimizar el uso de los nutrientes y evitar excesos, se
logra una reducción en el costo total de la dieta y un impacto positivo en el desempeño
y la salud animal. Una estrategia tradicional para mitigar el riesgo de deficiencias
nutricionales ha sido la incorporación de la desviación estándar (DS) en la formulación
mediante el uso de márgenes de seguridad. Estos márgenes definen el grado en que
una dieta se formula por encima de los requisitos mínimos, con el objetivo de minimizar
la probabilidad de que ocurra una deficiencia (St-Pierre y Weiss, 2015).
No obstante, métodos como la programación estocástica, permiten incorporar la
incertidumbre de forma más explícita y rigurosa. Como plantean Vitoriano y Ramos
(2023), esta metodología integra la variabilidad de los ingredientes para formular dietas
óptimas basadas en el nivel de riesgo que el usuario está dispuesto a aceptar. En esta
línea, Morales (2012) demostró la utilidad de la programación lineal con datos
imprecisos para satisfacer las exigencias nutricionales, siguiendo los principios
establecidos por Cadenas y Verdegay (1999). Adicionalmente, el conocimiento de la
variabilidad, resumida en la DS, resulta útil para la valoración económica de los
alimentos. Un ingrediente con una alta variabilidad en su composición tiene un valor
intrínseco menor que otro con la misma composición promedio, pero más estable, ya
que puede requerir muestreos adicionales, análisis de laboratorio más frecuentes y
reformulaciones constantes de las dietas, todo lo cual incrementa los costos de
producción (Schlageter-Tello et al., 2020).
En el contexto cubano, las tablas de composición de alimentos para el ganado
disponibles (Cáceres et al., 2002; García-Trujillo y Pedroso, 1989; MINAG, 2009)
presentan limitaciones significativas al no incluir medidas de variabilidad como la DS o
los intervalos de confianza (IC). Además, una parte sustancial de la investigación
nacional en este ámbito no ha sido sistematizada en estas herramientas, lo que dificulta
la identificación y el aprovechamiento de recursos alimentarios locales con alto
potencial. Para abordar esta problemática, se desarrolló la herramienta informática
AliCuba (Pérez et al., 2021), que permite generar tablas de composición nutritiva
mediante la recopilación y procesamiento de datos de diversas fuentes bibliográficas.
Sin embargo, la formulación precisa de dietas, especialmente bajo un enfoque
estocástico, requiere ir más allá de los valores promedio y cuantificar la incertidumbre
asociada a cada nutriente.
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