La educación emocional en la formación de estudiantes de Medicina en Cuba. Un análisis histórico-
tendencial
Mauren Álvarez Pérez
Modesta López Mejías
Lida Cabanes Flores
Volumen: 18
Número: 1
Año: 2026
Recepción: 21/11/2025
Aprobado: 03/01/2026
Artículo original
la proyección social, profesional y personal de los jóvenes. Para los estudiantes de
Medicina adquieren relevancia especial, al basarse esta profesión, en la satisfacción de
las necesidades humanas relacionadas con la salud y el bienestar de las personas, así
como en los aspectos que las modifican y afectan. Los médicos proporcionan atención
integral al hombre sano o enfermo, por lo que la formación del profesional en esta área,
demanda de la educación emocional, enfocada en las competencias.
La formación por competencias, según los criterios de Tobón (2014), se concibe como
el proceso mediante el cual se produce la integración de recursos cognitivos, afectivos y
conductuales que permiten el desempeño exitoso de una profesión o actividad. En el
caso de la Medicina, está ligada al proceso salud-enfermedad, así como en brindar una
atención calificada a la persona, la familia y la población. En este sentido, el médico
desde su desempeño, deberá contribuir al mejoramiento del estado de salud del pueblo,
a partir de aplicar e integrar los conocimientos, habilidades, capacidades y valores
adquiridos durante sus estudios. Todo ello prepara al futuro profesional de salud en la
atención médica integral, en función de los intereses de la sociedad.
Debido a la consagración que exige la profesión médica y a la constante entrega al
servicio de la humanidad, autores como Leo et al. (2019) plantean, que los estudiantes
de Medicina tienden a manifestar mayores niveles de estrés que los usualmente
demostrados en otras áreas de la Educación Superior, esto causado por un estricto
nivel de exigencia que obedece a la alta responsabilidad de la profesión médica, así
como a las largas jornadas de aprendizaje que merman sus relaciones sociales. Según
se ha demostrado, “estas situaciones tienden a desencadenar cuadros de ansiedad,
depresión, (…) síndrome de desgaste profesional, entre otros padecimientos” (Ortega,
Ortiz y Martínez, 2014, citados en Leo et al. 2019, p.93).
En general, estos estudiantes se enfrentan a servicios asistenciales de salud, en los
cuales deben desarrollar actividades de pregrado en las que deben hacer frente a
situaciones y entornos estresantes, así como buscar soluciones prácticas y coherentes
a los problemas del quehacer médico.
La revisión teórica del tema en las ciencias médicas, permitió constatar que este ha
sido investigado más en estudiantes de las carreras de Enfermería y Estomatología, así
como en las Ciencias Médicas de manera general. Se destacan en los últimos años
autores como Leo et al. (2019) y Mengo (2022), al plantearse la mejora de los factores
protectores y estrategias de afrontamiento; Vega et al. (2019), con un análisis
comparativo de competencias en estudiantes de la salud; Betancourt et al. (2021), con
el diagnóstico de los niveles de resiliencia en estudiantes de Estomatología, y Flores
(2023) con una estrategia didáctica para el curso de Pediatría, que enfatiza en
recursos didácticos y las actividades colaborativas.
En esta misma línea investigativa Galarza et al. (2023), realizaron una revisión teórica
sobre la base de la educación emocional e identificaron que no existe información
sistematizada sobre esta temática en la formación médica; García (2023) presentó un
programa de intervención para el desarrollo del afrontamiento en estudiantes de
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