El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
The management of emotions and the human immune system  
Silvia  
Carolina  
Mosquera  
Zambrano1  
Resumen  
Este artículo científico de investigación, nace de la experiencia práctica que, como  
psicólogas, poseen sus autoras, al tratar clínicamente, el manejo indebido o  
desordenados de algunas emociones, y, en etapa aguda de crisis emocionales y su  
incidencia en la salud física de las personas, actuando directamente sobre el sistema  
inmunológico de cada una. Se plantea entonces, como objetivo general: revisar  
críticamente cómo determinadas patologías emocionales en el ser humano, inciden en  
su sistema inmunológico. Meta que demanda la aplicación de un enfoque de  
investigación de índole cualitativa y de la aplicación de los métodos, analítico-sintético y  
el inductivo. Como resultado se obtiene la argumentación detallada de cuánto puede  
influir en el sistema inmunológico de las personas, emociones como la tristeza, la  
depresión y la ira, debilitan el sistema inmunológico y provocan enfermedades serias,  
sometidas por la misma razón a complicaciones. Mientras que otras, de naturaleza  
positiva, como la alegría, la gratitud, la esperanza fortalecen el sistema inmunológico y  
facilitan un organismo saludable y estable.  
Palabras clave: psicología, manejo, emociones, sistema inmunológico, ser humano.  
Abstract  
This scientific research article is born from the practical experience that, as  
psychologists, its authors have, when clinically treating the improper or disordered  
management of some emotions, and, in the acute stage of emotional crises and their  
impact on the physical health of people, acting directly on the immune system of each  
one. It is then proposed, as a general objective: To critically review how certain  
emotional pathologies in humans affect their immune system. Goal that demands the  
application of a qualitative research approach and the application of analytical-synthetic  
and inductive methods. As a result, a detailed argument is obtained about how much it  
can influence people's immune system; emotions such as sadness, depression and  
anger weaken the immune system and cause serious illnesses, subject to complications  
1
Psicóloga Clínica por la Universidad de Guayaquil. Doctorando de programa de Doctorado en Psicología en la  
Universidad de Buenos Aires, UBA. Ecuador.  
2
Máster en Ciencias en Salud Mental. Licenciada en Psicología. Experta y perito forense ante la Corte de  
Inmigración de Nueva York. Directora Clínica de S.K. Mental Health Counseling Services, PLLC, New York, USA.  
Experta y perito forense ante la Corte de Inmigración de Nueva York.  
Página 75  
   
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
for the same reason. While others, of a positive nature, such as joy, gratitude, and hope,  
strengthen the immune system and facilitate a healthy and stable organism.  
Key words: psychology, management, emotions, immune system, human being.  
Introducción  
Emociones, emociones, naturaleza del ser humano  
Así es, el ser humano se caracteriza, según la teoría de la evolución, por su capacidad  
de raciocinio y de manejar sus emociones. Estas, van desde la tristeza, la alegría, la  
felicidad, la depresión, la gratitud, la preocupación, el asombro, ira, frustración,  
misericordia, compasión, desdén, asco, aversión, miedo, sorpresa, vergüenza, orgullo,  
entre otras que conforman emociones básicas. Y se agrupan en emociones positivas,  
negativas y ambiguas. El amor, es positivo, la ira es negativa y, la sorpresa, suele ser  
una emoción ambigua. Todas, están relacionadas a eventos de la vida diaria, y en un  
día puede pasarse fácilmente de un estado emocional a otro. Todas, influyen en el  
ánimo de las personas.  
Según Oliveros (2018):  
Una emoción es un proceso que se activa cuando el organismo detecta algún peligro,  
amenaza o desequilibrio con el fin de poner en marcha los recursos a su alcance para  
controlar la situación. Por lo tanto, las emociones son mecanismos que nos ayudan a  
reaccionar con rapidez ante acontecimientos inesperados que funcionan de manera  
automática, son impulsos para actuar. Cada emoción prepara al organismo para una  
clase distinta de respuesta; por ejemplo, el miedo provoca un aumento del latido  
cardiaco que hace que llegue más sangre a los músculos favoreciendo la respuesta de  
huida. Cada persona experimenta una emoción de forma particular, dependiendo de sus  
experiencias anteriores, su aprendizaje y de la situación concreta. Algunas de las  
reacciones fisiológicas y comportamentales que desencadenan las emociones son  
innatas, mientras que otras pueden adquirirse. Unas se aprenden por experiencia  
directa, como el miedo o la ira, pero la mayoría de las veces se aprende por observación  
de las personas de nuestro entorno, de ahí la importancia de los padres y los profesores  
como modelo ante sus hijos y alumnos. (p.7)  
Su existencia perenne en cada ser humano y las habilidades que este desarrolla en su  
manejo, pueden desencadenar consecuencias negativas y consecuencias positivas en  
el organismo. Por lo cual es preciso ahondar en su influencia en el sistema  
inmunológico.  
A través de la técnica de investigación de la observación científica, se advierte la  
problemática asociada a ¿de qué manera, la existencia de patologías emocionales en  
el ser humano, podrán incidir en su sistema inmunológico? En este sentido, el presente  
artículo tiene como objetivo revisar críticamente cómo determinadas patologías  
emocionales en el ser humano, inciden en su sistema inmunológico.  
Los métodos a emplearse son, el analítico-sintético, el que resulta en una combinación  
de dos métodos de naturaleza, también cualitativa y que permiten:  
Página 76  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
Descomponer un problema en diferentes partes, para investigar cada una por separado,  
y posteriormente, evaluar la interrelación entre ellas. Mientras que, el sintético. Es aquel  
que busca reconstruir un todo a partir de sus elementos; es decir, uniendo sus partes.  
(Reyes et al, 2022, p. 121)  
Y, también, el método inductivo, que “se refiere a utilizar la lógica, para a partir de  
premisas particulares, extraer una conclusión general” (Reyes et al, 2022, p. 121). Todo  
lo que permite llevar a buen puerto las ideas aquí vertidas y sus metas.  
Desarrollo  
Las patologías emocionales, sus características, clases y tipos  
Las patologías emocionales representan un conjunto de alteraciones psíquicas que  
afectan significativamente el equilibrio emocional del ser humano. Estas patologías  
pueden ser heredadas y adquiridas, acorde a las vivencias de las personas, a sus  
experiencias, pero también pueden venir predeterminadas en su información genética.  
En términos generales, este tipo de afecciones tiene lugar como consecuencia de una  
mala gestión emocional frente a lo que demanda su vida y los conflictos presentes en  
ella. Suele suceder que estas patologías pasan desapercibidas durante mucho tiempo,  
siendo confundidas con “rasgos de personalidad” o simples cambios de humor, lo que  
dificulta su diagnóstico, tratamiento y curación en el caso que quepa esta.  
Las patologías relacionadas a las emociones, demandan también habilidades para  
atenderlas, como, por ejemplo, la inteligencia emocional misma. Estas, a veces pueden  
ser temporales, pasajeras, pero otras, pueden ser perdurables e incluso, crónicas.  
A diferencia de una emoción normal, que suele ser momentánea y proporcional al  
estímulo que la provoca, las emociones patológicas tienden a prolongarse, a  
intensificarse y a volverse desadaptativas. La emoción patológica es aquella que impide  
un funcionamiento adecuado del individuo y no le permite adaptarse de manera efectiva  
a su entorno. (Oliveros, 2018, p.9)  
Esto explica por qué las personas que padecen este tipo de trastornos, con mucha  
frecuencia, tienen episodios que dificultan su capacidad de mantener relaciones sanas,  
desempeñarse bien en el ámbito laboral, desarrollarse exitosamente en sus estudios y  
empresas, e incluso, se les dificulta tomar decisiones.  
Para hablar de patologías emocionales hay que entender su clasificación o tipos. Ello  
depende, por ejemplo, del área afectada o el patrón de conducta predominante en cada  
individuo. Entre las más comunes están:  
los trastornos de ansiedad,  
los trastornos depresivos,  
los trastornos de la personalidad y,  
los trastornos psicosomáticos.  
Página 77  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
Los trastornos de ansiedad, por ejemplo, se caracterizan por un miedo excesivo y  
persistente que no guarda relación con el peligro real. Se diagnostica como el trastorno  
de pánico, la fobia social y el trastorno obsesivo compulsivo. La ansiedad, cuando es  
patológica, no solo afecta el estado emocional, sino también el cuerpo, provocando  
palpitaciones, sudoración, insomnio y otros síntomas físicos (Mayo Clinic, 2021).  
Por otro lado, los trastornos depresivos se manifiestan mediante una tristeza profunda,  
pérdida de interés por las actividades diarias, fatiga constante y en casos graves  
pensamientos suicidas. La depresión no es simplemente una tristeza pasajera, sino un  
estado depresivo que interfiere seriamente en la vida de quien la padece. Estas  
condiciones pueden estar originadas por factores genéticos experiencias traumáticas o  
una combinación de ambos (Mayo Clinic, 2021).  
También es importante hacer referencia a las patologías emocionales de tipo  
psicosomático, en las cuales el sufrimiento emocional se expresa mediante síntomas  
físicos sin una causa médica aparente. Entre ellas se encuentran algunos recurrentes y  
comunes como el dolor de estómago, migrañas, fatiga crónica o enfermedades  
dermatológicas, náuseas. De hecho, todas, pueden ser manifestaciones de un  
desequilibrio emocional y un cuadro depresivo.  
Y es que, existen emociones reprimidas o mal gestionadas que se canalizan a través  
del cuerpo. Por ejemplo: ¿han visto personas que trabajan mucho con el cerebro, o bajo  
presión, es decir, que manejan mucho stress, como han desarrollado tics como el  
pestañeo constante de ojos? O, las que se comen constantemente las uñas, o las que  
se sacan constantemente vellos de las cejas, por solo mencionar algunos de los  
síntomas que obedecen a expresiones físicas que el cerebro provoca, dada la carga  
que tiene. Estos signos deben ser atendidos, de hecho, son una alarma que reclama  
atención profesional y oportuna. Todos reflejan que algo interno no está bien. La mente  
y el cuerpo están profundamente conectados y esta clase de patologías lo evidencia de  
forma clara.  
Otro tipo es los trastornos de la personalidad, que constituyen un grupo más complejo:  
Implican patrones de pensamiento, emoción y conducta rígidos e inadaptados. Entre  
ellos se encuentran el trastorno límite de la personalidad, el narcisismo patológico o el  
trastorno antisocial. Estas patologías suelen tener un inicio temprano, en la adolescencia  
o en la adultez joven, y afectan severamente las relaciones interpersonales. Los  
trastornos de personalidad son expresiones extremas de rasgos que todos los seres  
humanos poseen, pero que en estos casos se convierten en fuentes de sufrimiento y  
disfunción en su entorno. (Nail et al, 2019, p.9)  
Definitivamente, las patologías emocionales son afecciones serias que no deben ser  
ignoradas ni subestimadas. Su impacto va más allá del malestar emocional, afectando  
el cuerpo, el comportamiento y las relaciones personales. Comprender sus  
características y clasificaciones es fundamental para detectarlas a tiempo y brindar a  
quienes las padecen el acompañamiento terapéutico adecuado. La salud mental, tal  
como lo promueve la Organización Mundial de la Salud, es una parte esencial de la  
Página 78  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
salud integral y el abordaje temprano de estas patologías puede marcar una gran  
diferencia en el bienestar de las personas.  
Definición y características del sistema inmunológico humano  
Como sistema que es, está conformado por muchos componentes, que juntos  
funcionan, al unísono o por separado. De hecho, el sistema inmunológico humano es  
una compleja red de células, órganos y tejidos que actúan en conjunto para defender al  
cuerpo frente a organismos patógenos, células tumorales y otras amenazas. Su  
capacidad de respuesta se basa en reconocer lo propio y lo ajeno, destruir agentes  
invasores y mantener el equilibrio fisiológico.  
Esta función vital no opera de manera aislada, sino que está estrechamente conectada  
con otras dimensiones del ser humano, entre ellas, la emocional. Varias investigaciones  
han dado a conocer que la presencia de patologías emocionales puede afectar de  
forma significativa el funcionamiento del sistema inmunológico cuando la persona se  
encuentra en depresión el organismo en general no funciona correctamente, al estar en  
cuadro de depresión las defensas naturales del organismo se debilitan haciéndolo más  
vulnerables a enfermedades. Las emociones, en particular aquellas que son sostenidas  
en el tiempo y de alta carga negativa, como puede ser la tristeza profunda, la ansiedad  
o el miedo crónico, tienen un impacto fisiológico concreto. Estas emociones estimulan la  
producción de hormonas del estrés, como el cortisol, que en niveles elevados y  
constantes puede inhibir la función inmunológica.  
Según Abbas y Lichtman (2022), “el sistema inmunológico no solo responde a  
infecciones, sino que está influenciado por factores neuroendocrinos y emocionales que  
pueden modular su actividad” (p.36). Esto conlleva a que una persona con una  
patología emocional no tratada puede experimentar una disminución en la eficacia de  
sus respuestas inmunes. Patologías emocionales como la depresión, la ansiedad  
generalizada o el estrés postraumático, afectan no solo la percepción del entorno y las  
relaciones interpersonales, sino que también alteran el equilibrio neuroquímico del  
cuerpo. En estos estados emocionales prolongados, se altera la comunicación entre el  
sistema nervioso central, el sistema endocrino y el inmunológico. Esa interacción se  
conoce como psiconeuroinmunología, una disciplina que estudia cómo los  
pensamientos, las emociones y el estado mental influyen directamente en los procesos  
inmunitarios.  
Y, como señalan Kiecolt-Glaser y Glaser (2005) “los estados emocionales crónicos de  
estrés o tristeza afectan la proliferación de linfocitos, la producción de citoquinas y la  
capacidad del organismo para enfrentar infecciones” (p. 236)  
Uno de los efectos más documentados de esta relación, es la inmunosupresión  
provocada por el estrés crónico:  
Las personas sometidas a situaciones emocionales intensas y continuas, como el duelo  
no resuelto o el trauma psicológico, tienden a mostrar niveles más bajos de células  
natural killer (NK), encargadas de destruir células infectadas por virus o células  
Página 79  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
tumorales. También presentan una menor respuesta a las vacunas y una recuperación  
más lenta ante enfermedades comunes. Esto demuestra que el bienestar emocional no  
es un lujo, sino una necesidad biológica. El cuerpo cuando está emocionalmente herido,  
no puede defenderse con la misma eficacia. (Abbas y Lichtman, 2022, párr.34)  
Se ha comprobado que la hostilidad, el aislamiento social y la falta de vínculos afectivos  
contribuyen a un deterioro progresivo del sistema inmunológico. El ser humano es un  
ser social y su salud emocional se construye a través del contacto, la empatía y la  
contención. Cuando estos elementos faltan, el cuerpo interpreta la situación como una  
amenaza constante, generando un estado inflamatorio crónico de bajo grado que  
favorece la aparición de enfermedades autoinmunes, cardiovasculares y hasta ciertos  
tipos de cáncer.  
Es que, el sistema inmunológico y las emociones no pueden entenderse como entidades  
separadas. Las patologías emocionales alteran los mecanismos de defensa del cuerpo,  
disminuyendo su capacidad para responder ante infecciones o condiciones graves. Esta  
relación entre mente y cuerpo debe ser tomada en cuenta no solo en el ámbito clínico,  
sino también en la educación y la promoción de la salud. La prevención, el  
acompañamiento emocional y la salud mental integral son elementos clave para  
fortalecer la inmunidad y en consecuencia la calidad de vida de las personas por eso es  
bueno saber y reconocer cuando se está pasando por una depresión y buscar ayuda de  
un profesional, puesto que, sentirse así es perjudicial para la salud integral del ser  
humano. (Mahindru et al, 2023, p.33)  
Es tan importante controlar las emociones, colocarlas en su justo lugar, manejarlas con  
destreza, que, puede afirmarse categóricamente que la salud física depende de la  
salud mental. Recuérdese aquella expresión: “Mente sana, cuerpo sano”.  
Relación existente entre patologías emocionales y el sistema inmunológico del ser  
humano  
El cuerpo humano no puede separarse de sus emociones, ya ha quedado claramente  
establecido que la salud física y la salud mental están profundamente relacionadas. De  
forma que el sistema inmunológico, como sistema encargado de defender al organismo  
frente a infecciones, virus, bacterias y otros agentes invasores, no es infalible y también  
se ve afectado por el estado emocional de una persona. En la actualidad, se han hecho  
varias investigaciones que las patologías emocionales, como la depresión, el estrés  
crónico, la ansiedad generalizada o los trastornos emocionales no resueltos, pueden  
afectar significativamente la respuesta inmunológica, haciendo al organismo más  
propenso a enfermarse.  
Según Abbas y Lichtman (2022):  
El sistema inmunológico está conformado por una red compleja de células, tejidos y  
órganos que trabajan de forma regulada para la protección del cuerpo. Su correcto  
funcionamiento depende de diversos factores, como, por ejemplo, el equilibrio hormonal,  
el estado nutricional y el bienestar psicológico. que “las emociones, a través de su  
Página 80  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
influencia sobre el sistema neuroendocrino, modulan directamente la actividad  
inmunológica del cuerpo humano. (p. 412)  
Esto significa que el estado emocional actúa como una especie de regulador silencioso  
del sistema inmune. Una de las patologías emocionales más comunes en el ser  
humano y de forma general en la vida moderna es el estrés crónico generando una  
producción constante de cortisol una hormona que en exceso puede inhibir la  
proliferación de linfocitos, reducir la eficacia de las células natural killer (NK) y alterar la  
producción de citoquinas. Estas alteraciones disminuyen la capacidad del cuerpo para  
defenderse de infecciones, virus y enfermedades inflamatorias.  
Según Alotiby (2024): “el estrés psicológico prolongado produce inmunosupresión,  
retrasa la cicatrización de heridas y disminuye la respuesta a las vacunas” (p.9). Las  
emociones negativas sostenidas como la tristeza profunda, la angustia o el miedo  
prolongado también presenta consecuencias en el equilibrio inmunológico. Cuando  
estas emociones no se procesan adecuadamente, se genera un estado inflamatorio de  
bajo grado que, con el tiempo, puede desencadenar enfermedades autoinmunes,  
trastornos cardiovasculares o incluso afectar la eficacia de tratamientos médicos.  
García et al (2023), destaca que “el sistema inmune no es independiente del sistema  
nervioso ni del emocional; por el contrario, se comporta como un espejo que refleja el  
estado interior de la persona” (p. 89). Esta perspectiva reafirma la necesidad de  
considerar el enfoque integral de la salud, donde lo emocional y lo biológico son dos  
dimensiones interdependientes.  
Es importante destacar que no solo las emociones negativas tienen impacto sobre el  
sistema inmunológico, sino también las emociones positivas. Ya se describió un  
impacto negativo, sin embargo, otras emociones como la alegría, la gratitud, la  
tranquilidad emocional y las relaciones afectivas saludables, hacen lo contrario,  
fortalecen las defensas del organismo. Las personas con mayor estabilidad emocional y  
apoyo social tienden a recuperarse más rápido de enfermedades, responden mejor a  
tratamientos médicos y muestran una menor incidencia de procesos inflamatorios  
crónicos.  
La relación entre las patologías emocionales y el sistema inmunológico humano es una  
realidad comprobada por la ciencia. El sufrimiento emocional no solo tiene  
consecuencias en el ánimo, sino que compromete directamente la capacidad del cuerpo  
para defenderse. El fomento de la salud mental, el manejo adecuado del estrés y el  
desarrollo de estrategias de afrontamiento emocional no son un lujo, sino una  
necesidad biológica para fortalecer el sistema inmune y garantizar el bienestar integral.  
La salud, entendida como un equilibrio entre cuerpo, mente y entorno, debe contemplar  
siempre el cuidado emocional como parte esencial de la prevención y tratamiento de  
enfermedades.  
Incidencia de algunas patologías emocionales en el sistema inmunológico del ser  
humano. Discusión de Resultados  
Página 81  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
Definitivamente, inciden las emociones, según su naturaleza, en el sistema  
inmunológico de cada ser humano. Una persona alegre y positiva, sostiene una  
persona sana. Pero, una persona deprimida o negativa, suele ser una persona enferma  
con frecuencia. Esto, porque el sistema inmunológico humano está diseñado para  
reconocer y eliminar elementos patógenos, reparar tejidos y mantener la homeostasis  
del cuerpo. No obstante, su función se ve comprometida cuando el organismo se  
encuentra sometido a un estado emocional fuera de lo normal.  
En su libro Inmunología celular y molecular, los autores Abbas y Lichtman (2022)  
explican que “los estados emocionales prolongados como el estrés o la ansiedad  
influyen negativamente en la regulación inmunológica, disminuyendo la actividad de  
linfocitos y células natural killer” (p. 415).  
Esta afirmación evidencia, cómo una condición emocional puede transformarse en un  
factor de riesgo biológico real.  
Otra patología emocional es la depresión y ya está claro cuánto influye en el sistema  
inmunológico.  
Las personas que se ven afectadas por este padecimiento, presentan niveles elevados  
de marcadores inflamatorios como la interleucina y el factor de necrosis tumoral alfa  
(TNF-α), lo cual conlleva a un estado inflamatorio sistémico persistente. Esta inflamación  
crónica favorece el desarrollo de enfermedades autoinmunes, cardiovasculares e incluso  
algunos tipos de cáncer. La tristeza sostenida y el sentimiento de desesperanza no solo  
afectan la percepción de la realidad, sino que disminuyen la respuesta inmunológica del  
cuerpo, abriendo la puerta a múltiples trastornos físicos. (Mi sistema Inmune, 2017).  
En este sentido, la depresión no debe verse únicamente como una alteración  
emocional, sino como una condición integral que compromete la salud general. Así  
como la ansiedad generalizada.  
Esta, representada por una preocupación excesiva e incontrolable sobre diversos  
aspectos de la vida, también genera un desgaste en los sistemas fisiológicos. La  
constante activación del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA) produce  
desregulación en la producción de citoquinas y disminución en la eficacia de la  
respuesta inmune. La ansiedad prolongada altera la producción de anticuerpos y reduce  
la respuesta inmunitaria ante agentes externos, lo cual explica la mayor incidencia de  
infecciones en personas con trastornos de ansiedad. Este tipo de evidencia afirma la  
importancia de tratar la salud emocional como un aspecto clave de la medicina  
preventiva. Factores desencadenantes asociados a un nuevo episodio de uveítis anterior  
aguda recurrente. (Neti et al, 2021, p. 11)  
Las emociones negativas y condiciones relacionadas con traumas emocionales no  
resueltos, como puede ser el estrés postraumático (TEPT), afectan profundamente al  
sistema inmune. Es el caso de las personas que han experimentado situaciones de  
abuso, violencia o desastres naturales y que no han recibido tratamiento adecuado,  
suelen presentar disfunciones inmunológicas persistentes. Frecuentemente, estas  
disfunciones se muestran como enfermedades psicosomáticas, trastornos inflamatorios  
Página 82  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
o enfermedades autoinmunes. En estos cuadros clínicos, el cuerpo parece expresar, a  
través de síntomas físicos, aquello que emocionalmente no ha podido ser procesado o  
expresado.  
La ciencia que estudia la interacción entre el sistema nervioso, el sistema endocrino y el  
sistema inmunológico en relación con las emociones se conoce como  
psiconeuroinmunología, y ha permitido comprender de forma más clara, la dinámica de  
estos vínculos. Aquí se resalta que el organismo humano funciona como un sistema  
integrado, donde lo emocional y lo físico, están en constante retroalimentación. Desde  
este enfoque, la prevención y el tratamiento de las patologías emocionales también se  
convierten en una herramienta para fortalecer la inmunidad y mejorar la calidad de vida  
de las personas.  
La comprensión moderna de la salud ya no puede dividir al cuerpo en compartimentos  
aislados. El enfoque biomédico tradicional, que separaba lo físico de lo emocional, ha  
sido superado por la evidencia científica que muestra una interdependencia funcional  
entre los sistemas fisiológicos y el estado psicológico del ser humano. Por tanto,  
cuando se habla del sistema inmunológico como protector del organismo, es necesario  
considerar que este no responde únicamente a infecciones o factores externos, sino  
que también es profundamente sensible al mundo emocional del individuo. Es un hecho  
que, las patologías emocionales no resueltas, especialmente aquellas que se prolongan  
en el tiempo, constituyen hoy uno de los factores más debilitantes para la función  
inmune.  
Estudios recientes han demostrado que las emociones negativas como la soledad  
crónica, la culpa y la ira sostenida, también contribuyen a la desregulación  
inmunológica.  
Las emociones actúan como un filtro que regula la expresión fisiológica y cuando estas  
son mal gestionadas o reprimidas, se genera una sobrecarga que desestabiliza el  
sistema inmune, afectando su capacidad defensiva. Esto hace referencia a que no solo  
las patologías clínicas diagnosticadas (como la ansiedad o la depresión) pueden afectar  
la salud inmunológica, sino también la acumulación diaria de emociones mal  
procesadas. (García et al, 2023, p. 24)  
Un ejemplo demostrativo de esta interacción mente-cuerpo, se evidencia en pacientes  
con enfermedades autoinmunes como la fibromialgia o el lupus eritematoso sistémico.  
Muchos de estos pacientes refieren antecedentes de trauma emocional, pérdidas  
afectivas importantes o estrés crónico antes de la aparición de los síntomas. Aunque no  
se puede establecer una relación causal directa en todos los casos, sí existe una fuerte  
correlación estadística entre el historial emocional de los pacientes y la aparición de  
enfermedades inmunológicas.  
El cerebro emocional tiene un papel determinante en la regulación del cuerpo, y su  
desequilibrio se proyecta inevitablemente sobre otros sistemas, como el endocrino y el  
inmunológico. Este enfoque refuerza la necesidad de un abordaje terapéutico que no  
Página 83  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
solo trate los síntomas físicos, sino también las causas emocionales que pueden estar  
detrás de la enfermedad. (Meneses, 2020, p. 122)  
Otro ejemplo está en las personas diabéticas. Ya es conocido que hay diferentes tipos  
de diabetes, los más conocidos son la Diabetes Tipo I, generalmente genética y la  
diabetes tipo II adquirida, dado el comportamiento en cuanto a la alimentación, el  
entorno, el stress, etc. En ambos casos, se trata de una enfermedad crónica. Y,  
generalmente requiere de tratamiento medido, además de ejercicio físico y una  
alimentación saludable. Ante la diabetes tipo I, se emplea, en casi todos los casos, el  
suministro por inyección de la hormona insulina, sus dosis dependen de la actividad  
que se realice, de la estatura, el peso, y el régimen alimenticio que se sostenga. En el  
segundo caso, se requieren fármacos, casi siempre, en tabletas y es determinante la  
actividad física y la calidad en la nutrición.  
Las emociones mal manejadas, en un paciente diabético, provocan desbalances  
importantes de la glucosa, que terminan alterando y debilitando su sistema  
inmunológico, entonces, provoca la adquisición de infecciones respiratorias, urinarias,  
en heridas y lesiones, entre otras, con bastante frecuencia. A su vez, estas  
enfermedades agudizan el descontrol de la glucemia y empeora cualquier enfermedad.  
Esto, sin contar o, mejor dicho, contando con que la propia descompensación de la  
enfermedad, es decir, los desniveles de glucemia, provocan daños en el organismo, es  
decir, en cada uno de los órganos internos, daños cardiovasculares, cerebrovasculares,  
retinopatía, neuropatías y peor, aun, insuficiencia renal. Sin embargo, el manejo  
adecuado de los problemas y conflictos emocionales y de las emociones así simples,  
ayuda a mantener los niveles de glucemia en rangos adecuados.  
El fortalecimiento del sistema inmunológico no depende únicamente de medicamentos  
o alimentación, sino también de estado de ánimo emocional de la persona, las prácticas  
de autocuidado emocional y fortalecimiento del sentido de vida. La resiliencia  
emocional, el sentido de propósito, la gratitud y la conexión con otros seres humanos  
han mostrado efectos protectores sobre la salud general y en particular sobre la  
inmunidad. La psicología positiva y la medicina mente cuerpo han abierto nuevas  
posibilidades terapéuticas en este campo, que deben ser integradas tanto en la  
prevención como en el tratamiento de enfermedades inmunológicas.  
No se puede seguir considerando a las patologías emocionales como secundarias o  
ajenas al diagnóstico médico. Su incidencia sobre el sistema inmunológico es clara,  
profunda y sostenida. Los profesionales de la salud, los educadores y los responsables  
de políticas públicas deben reconocer que el cuidado emocional es, en sí mismo, una  
medida de protección inmunológica. Las emociones no son meras experiencias  
internas, son procesos fisiológicos que impactan directamente en la forma en que el  
cuerpo se defiende, se recupera y se adapta a su entorno. Por lo que, toda estrategia  
integral de salud debe partir del reconocimiento y la atención de las emociones  
humanas como parte esencial de la medicina del futuro.  
Página 84  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
Reconocer la interrelación entre las patologías emocionales que inciden directamente  
sobre la función inmunológica es fundamental para avanzar hacia una medicina más  
humana e integral, en la que se promueva tanto la salud física como la emocional de  
manera simultánea. Abordar las emociones no debe considerarse un aspecto  
secundario, sino una necesidad urgente para la prevención de múltiples enfermedades,  
incluyendo aquellas de origen inmunológico.  
Conclusiones  
Las circunstancias de la vida están alrededor del ser humano, de hecho, junto a él y a  
cada paso, existe una constante demanda de actitudes y aptitudes para enfrentarlas.  
Estas circunstancias influyen generando emociones, que pueden ser positivas,  
negativas y ambiguas. Y que, generalmente, son proporcionales a los motivos que las  
provocan. Según la emoción o emociones que se sientan, quedarán predeterminadas  
las posibles soluciones que hay que darle. El manejo indebido de las emociones puede  
causar patologías, tanto psicológicas, como orgánicas y físicas.  
El sistema inmunológico por su parte, está conformado por células y tejidos que se  
encargan de repeler agresiones externas, que van contra diferentes partes del  
organismo humano. Al ser detectadas, este sistema emplea comportamientos que van  
encaminados a combatir esa agresión patológica, como en el caso de la fiebre, ante las  
infecciones, que constituye una respuesta del organismo para combatir las bacterias  
que han provocado una infección determinada. Es decir, este sistema inmunológico es  
un escudo protector innato en el ser humano. Pero, su estabilidad y fortaleza, depende  
de varios factores, que tienen que ver con reacciones inmunológicas del propio cuerpo  
y que dependen también de las emociones y de su manejo.  
Es, precisamente, el manejo de las emociones, un punto importante para conservar en  
buen estado el sistema inmunológico. Y es ahí donde radica la estrecha relación entre  
ambos. Sin embargo, ese manejo de las emociones de forma adecuada no es  
intrínseco al ser humano, solo por su condición de ser humano, sino que, depende de  
otros factores como la educación emocional, la retroalimentación de las experiencias  
vividas y las habilidades psicológicas adquiridas. Así que dependen bastante, del  
entorno social. Un manejo inadecuado de las emociones y de las crisis emocionales,  
impacta directamente en el sistema inmunológico.  
Un manejo inadecuado de las emociones y de las crisis emocionales, sobre todo,  
aquellas que son emociones negativas, como la ira, la envidia, la frustración, el desdén,  
la aversión, la vergüenza, entre otras de la misma naturaleza, lograr debilitar tanto el  
sistema inmunológico, hasta el punto de debilitarlo y provocar enfermedades, o de  
generar serias complicaciones en enfermedades ya prexistentes. Por ende, es preciso  
contar con la asistencia técnica y profesional adecuada, así como, con redes de apoyo  
que permitan adquirir habilidades y competencias para manejar adecuadamente, las  
emociones. No obstante, todo depende mucho de la actitud de cada individuo ante la  
vida, pues los estudios científicos demuestran que, las emociones positivas, generan  
un estado de salud, estabilidad, y hasta éxito.  
Página 85  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
Referencias bibliográficas  
Abbas, A. Lichtman, A. (2022). Inmunología celular  
y
y
molecular.  
Alotiby,  
A.  
(2024).  
Inmunología  
del  
stress.  
García, V., Orjuela, L. y Muñoz, A. (2023). Las Emociones en la Salud Integral: Un  
Análisis desde la Psiconeuroinmunología, la Psicología de las Emociones y lo  
Biopsicosocial. Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD, Escuela de  
Ciencias Sociales, Artes y Humanidades - ECSAH Psicología 2023.  
Glaser, R. y Kiecolt-Glaser, J. K. (2005). Disfunción inmune inducida por el estrés:  
implicaciones  
para  
la  
salud,  
Nat. Rev. Immunol. 5, 243-251.  
Mahindru, A., Patil, P. y Agrawal, V. (2023). Papel de la actividad física en la salud  
mental el bienestar: una revisión. Cureus, 15(1), e33475.  
y
Mayo Clinic (2021). Trastorno de la ansiedad social. Foba Social.  
Meneses, N. (2020). Neuroeducación. Sólo se puede aprender aquello que se ama, de  
Francisco  
Mora  
Teruel.  
Revistas  
Perfiles  
educativos,  
41(165).  
Mi sistema inmune (3 de marzo de 2017). Factor de necrosis tumoral alfa, necesidad de  
Nail, O., Valdivia, J., Rojas, D. y Monereo, C. (2019). Las emociones surgidas ante un  
incidente crítico en el ámbito del liderazgo eficaz: estudio comparativo entre  
directivos noveles y expertos. Revista Calidad de Educación, (51).  
Página 86  
El manejo de las emociones y el sistema inmunológico del ser humano  
Silvia Carolina Mosquera Zambrano  
Silvia Carolina Kaunas  
Volumen: 17  
Número: 4  
Año: 2025  
Recepción: 17/05/2025  
Aprobado: 18/07/2025  
Artículo de revisión  
Neti, N., Pimsri, A., Boonsopon, S., Tesavibul, N. y Choopong, P. (9 de junio de 2021),  
Factores desencadenantes asociados a un nuevo episodio de uveítis anterior  
aguda recurrente. Sci Rep. 11(1), 12156. https://doi.org/10.1038/s41598-021-  
Reyes, I. Guerra, E., Ciriaco, N. y Corimayhua, O. (2022), Métodos científicos y su  
aplicación en la investigación pedagógica. Revista Dilemas Contemporáneos:  
Educación,  
Política  
y
Valores,  
(2).  
Oliveros, V. (2018). La inteligencia emocional desde la perspectiva de Rafael Bisquerra.  
Revista de Investigación, 42(93). Universidad Pedagógica Experimental  
Conflicto de intereses: Los autores declaran no tener conflictos de intereses.  
Contribución de los autores: Los autores participaron de conjunto en la búsqueda y análisis de la información para el  
artículo, así como en su diseño y redacción.  
Página 87